martes, 7 de marzo de 2017

El entusiasmo inicial, en verso


¿Quién no ha escrito alguna vez algún verso? También los mínimos lo han hecho. Y, entre ellos, por poner un  ejemplo injustmente olvidado, un religioso anónimo en los primeros tiempos de la Orden en España, el autor del Libro de la celestial jerarchia.
Pero hoy traemos aquí unos poquísimos versos del siglo XIX y no especialmente buenos. Pero que llevan la carga benevolente y agradable del entusiasmo inicial de un novicio en sus primer semestre. Su autor es fray Francisco Vinader, quien entró en la Orden en 1802 y desde 1820 fue varias veces Corrector del convento de Valls. Los dejó anotados en su libretita de "solfa para cantar llano":

Después de seis meses continuos
que el mínimo hábito he guardado
siempre alegre y tranquille
provándome mucho el pescado.
De aquella que dicen
que es grande resignación
aunque más estrecha fuesse
la abrasaría del íntimo en mi corazón.
Manifiestamente mejorables, pero ¿a qué son simpáticos?

sábado, 28 de enero de 2017

La santa ingenuidad de la Madre Chaugy


Era el año del Señor de 1655 y el mínimo André de Chaugy llevaba adelante en Roma la causa que habría de conducir a los altares a Francisco de Sales. En una de sus cartas tuvo que desengañar a su hermana Francisca Magdalena, priora de Annecy y antigua secretaria de la Madre Chantal. Ella había sugerido (¡santa inocencia!) que, dada la vinculación y el afecto que el Papa reinante (Alejandro VII) había demostrado en el pasado hacia la Orden de la Visitación y la veneración personal que tenía a Francisco de Sales, se le podría solicitar que corriera con los gastos del proceso de canonización, alegando la pobreza de las salesas.
El Padre André tuvo que hacerle ver que, de una parte, el Papa no podía ser a un tiempo, juez, abogado y bienhechor; por otra, favorecer a una Orden en partiular y no a otras con las que tenía también afecto y simpatía (se refiere como ejemplo curioso a las Anunciadas fundadas por María Vittoria Fornari de Stratta, madre de tres mínimos) sería un agravio para éstas, a la par que, con tal precedente, le lloverían innumerables e inasumibles peticiones de este tipo.
Así que habria que seguir pidiendo y recogiendo limosnas para el proceso. El mínimo Chaugy no deja de hacer una observación curiosa:

"Ceux qui ne veulent pas ouvrir leur bourse, devraient aussi fermer leur bouche; s'ils ne veulent point de part à la peine, ils ne n'auront point a la couronne."

jueves, 29 de diciembre de 2016

Un mínimo anónimo sobre la guerra de Sucesión


El manuscrito que he visto son algunos folios escritos de la misma mano con "Notas" diversas que contienen noticias generales y otras relativas a los mínimos de Cataluña; entre las primeras, indicaciones sobre funerales que se habían hecho por los reyes fallecidos; entre las segundas, temas tan peculiares como, por ejemplo, cuándo los coristas del convento de San Francisco de Paula de Barcelona comenzaron a comer pan blanco o bajo qué Corrector Provincial cesó el abuso de que los Ex-Provinciales se hicieran servir la comida en su celda y no bajaran al refectorio como el resto de los frailes. Calculo que las Notas se redactaron en el año 1801.
Lo que transcribo es la visión que unos cien años después tenía un mínimo catalán de los avatares de la guerra de Sucesión en Barcelona. Históricamente es flojo, pero no deja de ser curiosa la consideración del declive de la propia condición étnica expresado en las líneas finales:

Que a 1 de 9bre de 1700 murió su Magestad el Rey de España Carlos 2. Esta noticia se supo en Barcelona el día 8 de dicho mes, qual noticia fúnebre causó por toda la ciudad mucho desconsuelo y tristesa por ver perdido un Padre tan santo y tan bueno, como así todos los vasallos lo avían exprimentado. Era muy afecto a los Catalanes por su valor y religiosidad. Hisiéronse por dicho Monarca los funerales acostumbrados.
En esta crítica ocasión tuviéronse grandes Juntas de Ciudad, Diputación y Brazos del modo y como se avían de regir y governar, porque el Sr. Virrey quería que inmediatamente lo jurassen; resolvieron responderle que tuviesse paciencia y procehiesse su tiempo que yaya (sic).
Dicho Virrey era el Sr. Príncipe de Armestat Primo de la Reyna que era casada con Carlos 2 y no obstante se le tuvieron grandes atenciones a vista del parentesco de la Sra. Reyna y también por ser forastero, pero sobre todo no lo juraron que era su particular pretención.
En esa era de tiempo tuvo bastante que sufrir la Ciudad de Barcelona y toda la Provincia, menos la Ciudad entonces Villa de Cervera que eran Botiflers. Estaban en sus pretenciones de la Corona de España Felipe V y el Emperador de Alemania Leopoldo, tanto que este Príncipe hizo coronar en Viena por Rey de España a su hijo, el Archiduque de Austria con el nombre de Carlos 3. Moviéronse reñidas guerras. Compareció en Barcelona Carlos 3. Lo recibieron con amor y bisarría los Catalanes. Se celebraron Cortes en esta Ciudad. No quisieron los Castellanos jurarlo por Rey, lo juraron los Catalanes, ya vienen tropas alemanas, ya se arman Castellanos y Franceses contra Cathaluna, tanto que llegaron a poner sitio a la Ciudad de Barcelona los dos exércitos aliados, el de los Castellanos estava puesto desde la Cruz Cubierta emprendiendo todas aquellas llanuras hasta las faldas de la montaña de Monjuich; y el de los Franceses en las llanuras de la Puerta Nueva hasta el pie de la montaña de San Pedro Mártyr. Pensaban franceses y castellanos que con el poderío de sus dos gruesos exércitos lo mismo sería llegar delante Barcelona que bebérsela como quien bebe un huevo, pero tuvieron que masticar mucho la carne que querían comer. Empezóse el bombardeo y cañoneo; correspondía la Ciudad con mucho espíritu. Púsose un círculo de navíos en los mares de Barcelona, pero no impedían los socorros venían de las Islas Baleares, y como de tiempo estava provista la Ciudad, no les daba pena por entonces este bloqueo. Esperanzavan según intelligencia los cathalanes una esquadra de otra nación; esta faltó y lo que es peor desapareció de Barcelona con una treta imaginada el proclamado Rey Carlos 3. Se vieron solos los cathalanes y sin embargo tuvieron que emplear 13 meses los exércitos aliados para dar entender a los Cathalanes entregassen la Ciudad. Fue precisso, atendido un gran cúmulo de circunstancias, entregarse, pero se entregaron con pactos y condiciones de conservar vidas, honras y haciendas. Al principio todo se cumplió, pero después todo al contrario, y a más se nos impuso el Personal, y quitáronse las armas a todo catalán. El prodigio de valor de los cathalanes, aunque ya antiquíssimo, se vio entonces; ciudad entonces más pequeña que ahora, pocos hombres, pero eran más hombres que ahora, pocas mugeres, pero más varoniles que los varones de ahora. En fin se vio en pacífica posesión de la Corona Felipe V....

martes, 29 de noviembre de 2016

Mismo episodio representado y grabadores, versión distinta

El hecho es el relatado en el Capítulo 12 de la Vida del Anónimo discípulo de San Francisco de Paula. El rey Luis XI de Francia, para probar al santo ermitaño, le habría enviado, para su devoción, una “imaginem” de María hecha de oro, que valía 17.000 ducados; San Francisco la habría rechazado diciendo que su devoción no la ponía en el oro, sino en María, y que, teniendo una estampa de papel, le bastaba. Por el tenor de la expresión latina “imaginem” no es posible determinar si se trataba de un cuadro o de una estatua. Como cuadro lo interpreta Padre Lusito en su traducción; como estatua, en cambio, Roberti.
Tenemos de los grabadores alemanes Klauber al menos dos representaciones distintas de este episodio, una perteneciente a una serie relativa a San Francisco de Paula y la caridad; la otra, se inscribiría dentro de un calendario santoral. Esta última, para la que la imagen es una estatua, se muestra en el relato del rechazo más fiel a la narración del Anónimo, salvo en lo que se refiere a la “imaginem papiraceam” que tenía Francisco, aquí sustituida por una pequeña estatua; a destacar como la entrega es casi privada y el lance se produce en la celda del santo. En cuanto al grabado relativo a la caridad en el himno a la misma de 1 Cor 13 (aquí manifestando una de las frases del versículo 5: non quaerit quae sua sunt), la entrega y el rechazo (en este caso de un cuadro) tienen un carácter público, al aire libre, con la presencia de frailes y de personajes de la corte real.

(click sobre las imágenes para agrandarlas)




jueves, 10 de noviembre de 2016

Una curiosa ilustración

Los primeros ejemplares impresos de la Regla de los Mínimos que conocemos salieron de la imprenta existente en el convento de Nigeon dirigida por fray Hugues de Varennes. En 1527-1528 se imprimió la Regla junto con el correctorio, el ceremonial y privilegios otorgados a favor de la Orden. Contenía también un retrato del fundador, este:



Esta misma imagen se reprodujo en la edición posterior ampliada, el "Liber vite", publicado en 1533-1535. Allí, además, aparecía esta otra representación del Santo:

Pero aquella primera publicación, la de 1528, contenía, además, otra curiosa ilustración al final del Ceremonial, ésta:




En efecto, se trata de una tosca representación de San Jerónimo (el león, el capelo, la piedra en mano, etc.). ¿Qué pinta San Jerónimo en el Ceremonial de los mínimos? Directamente, nada. Tal vez tenían que rellenar la página y es lo que en la humilde imprenta conventual tenían más a mano. Tal vez quisieran poner de manifiesto la propia conciencia del origen eremítico. O tal vez, pasados 20 años desde la muerte del fundador en Tours, estos frailes parisinos tenían de él la idea de un ermitaño aislado y, puestos a comparar, consideraron que el Jerónimo penitente era lo más parecido.  

lunes, 10 de octubre de 2016

Uno que no es de los nuestros

El hábito no hace al monje. Ni los retratos hacen al mínimo. En Nápoles se publicó el retrato, supongo que imaginario, de Bernardino (d')Amico. Y muy diligente y equivocadamente se le puso el hábito de mínimo:

Lástima. En honor a la verdad, hay que aclarar que Bernardino Amico, natural de Gallipoli, perteneció a los franciscanos de observancia, como claramente se expresa en su "Trattato delle piante e immagini de sacri edifizi di Terra Santa", publicado primero en Roma en 1609 y después en Florencia en 1620. El error del grabado constituye una excepción; es mucho más corriente que se confunda a los mínimos con los franciscanos. En todo caso, no sé si para que tuviese más aspecto de mínimo, Amico fue dibujado con cierto parecido al Padre Francesco Antonio Piro.

lunes, 26 de septiembre de 2016

La búsqueda de la verdad en la pantalla

Llevar personajes históricos a la pantalla (sea a la pequeña o a la grande) no es tarea fácil. En un post anterior hemos comentado ya algo al respecto. Sin embargo, hace poco más de cuarenta años, en la producción televisiva "Cartesio", les salió, con la pofesionalidad de Roberto Rossellini, un sabio Marin Mersenne bastante aceptable (especialmente si hacemos como que no reparamos en el inapropiado color del cordón con que va ceñido):