Se han cumplido este junio 70 años de la muerte del escritor calabrés Corrado Alvaro, cuyas exequias fueron celebradas, si no me equivoco, por su hermano sacerdote en la parroquia mínima romana de Sant’Andrea delle Fratte. He tenido ocasión de leer lo que hace 100 años escribió sobre San Francisco de Paula e inmediatamente he recordado al Papa Francisco y aquel mensaje de enigmática gestación que dirigió a la Provincia mínima napolitana con ocasión del sexto centenario del nacimiento del Fundador.
Tanto Corrado Alvaro como Su Santidad Francisco incurrieron en el mismo indisculpable disparate histórico: afirmar que San Francisco de Paula fue llamado “a París” por el rey francés. Ambos coinciden también en considerar a San Francisco como un defensor de los pobres y de los débiles, recordando especialmente los dos entre sus milagros el de, cuando el rey de Nápoles trataba de comprarlo, partir moneda(s) de la(s) que brotó sangre. Ambos pueden situarse en el mismo espectro político: Corrado Alvaro se consideraba explícitamente de izquierdas, en tanto que Francisco explícitamente afirmó no haber sido nunca de derechas.
¿Hay diferencias? Señalo una: el calabrés escribió que San Francisco de Paula usaba agresivamente el bastón “quando non bastava più l’amore”. Papa Francisco, por muchos exabruptos que soltara durante su pontificado, nunca afirmó ni podemos aventurar fundamentadamente que pudiera llegar a pensar que el amor no basta o que tenga que tener una limitación de insuficiencia.






